Como puede que ya sepáis si me seguís en Twitter, ayer terminé Sonic Generations, el nuevo título de la mascota azul de Sega, por lo que me he decidido a dar un pequeño análisis del juego.
Las primeras impresiones con el nuevo título de Sonic fueron bastante contradictorias ya que lo primero que me llamaron la atención fueron cosas negativas.
Empezamos con los aspectos negativos que os comento. El primer problema y gran lastre para el juego en versión consola es que solo cuenta con 30 fotogramas por segundo. Recorrer una remozada Green Hill a una velocidad endiablada por debajo de los 60 frames por segundo deja una sensación bastante mediocre ya que hay fragmentos que literalmente no vemos debido a que entre fotogramas avanzamos bastante.
A esta sensación de falta de fotogramas se unen más puntos negativos, aunque menos importantes, como que los saltos de la versión moderna de Sonic vienen acompañados de un grito por parte del doblador (Jah!) que en las zonas de más plataformas se llega a hacer muy pesado por lo repetitivo de su aparición. Otra cosa que no entiendo es por qué en los vídeos de la versión de 360 no se ha utilizado el suavizado y se muestran con definición pero a una resolución algo ajustada, es decir, se nota el pixelado propio de la calidad del vídeo en lugar de haber utilizado cualquier filtrado habitual con el que evitar este problema.
Hasta ahí las cosas malas, porque hay también muchos aspectos positivos y el principal es que Sonic Generations es un buen homenaje al famoso erizo que nos lleva acompañando desde hace ya 20 años. La calidad en el diseño de las fases es alta aunque me han gustado especialmente la reedición de los escenarios de Sonic Adventure 1 y 2 y las de Sonic Heroes y Sonic Unleashed.
La música también merece ser destacada dada la gran calidad que atesora, con reediciones de los clásicos temas de la saga Sonic. El estilo musical es de un corte más electrónico para las fases de Sonic rechoncho y más rockero para los de Sonic moderno. A esto se une un doblaje más que correcto entre los que destaca Alfonso Vallés, el mítico doblador de Snake en el primer, y por desgracia único, Metal Gear Solid con voces en castellano.
A nivel jugable ya sabéis lo que os encontraréis, diversión al estilo Sega con retos diseminados por todas las fases y mucha velocidad, al estilo de parte de Sonic Unleashed y Sonic Colours.
¿Lo habéis jugado? ¿Que os ha parecido a vosotros?
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